Lic. Ramiro Francisco
Las señales de tránsito en sus diversas clasificaciones ayudan, sirven para
advertir o informar a todos los usuarios de las vías o calles, sobre diferentes
circunstancias de la misma circulación, al tiempo que pueden normar
comportamientos si quienes hacen uso de las mismas (peatones y conductores) las
interpretan y obedecen.
Cuando esas señales no son correctamente interpretadas,
ni se respetan, deviene el caos, los accidentes, los malos entendidos y las discusiones. Aquí entra el papel de la
autoridad, para hacer respetar esas ordenanzas respecto al tránsito vial,
colocadas en forma de señales.
No están solamente, para agacharse detrás de un poste del tendido eléctrico…esconderse en una esquina y atrapar al usuario de una motocicleta que no use el casco o al conductor por falta de colocarse el cinturón. Debe contribuir con los usuarios de las vías, a una correcta interpretación y bediencia de las señales, es parte fundamental de su trabajo.
Luego, ser
inflexible dentro de lo humanamente posible con el violador de la Ley. No es
justo, que si existe una señal de NO ENTRE, UNA VIA, NO ESTACIONE, NO MONTAR PASAJEROS,
choferes y motoristas hagamos caso omiso sin consecuencia alguna.
De nada vale que llenemos la ciudad de señales horizontales y verticales con la finalidad de canalizar el tránsito y brindar una mayor seguridad, cuando la autoridad competente para hacer cumplir esas disposiciones no ejecuta su trabajo correctamente.
De nada vale que llenemos la ciudad de señales horizontales y verticales con la finalidad de canalizar el tránsito y brindar una mayor seguridad, cuando la autoridad competente para hacer cumplir esas disposiciones no ejecuta su trabajo correctamente.
Si deseamos tener una ciudad organizada en el tránsito vial, dejemos que quien viole la ley, reciba las consecuencias. Echemos a un lado, las tarjetitas de políticos o empresarios, las llamadas, las amenazas contra quienes aplican las reglas, el chantaje, y veremos en el corto plazo como cambia la cosa caballero.
Demos el ejemplo. Autoridades militares y civiles.
Funcionarios, diplomáticos, legisladores y todo el que ostente una placa
oficial en su vehículo, o que tenga un letrero de PRENSA. En el corto tiempo,
veremos el cambio.
Si bien es
cierto, que podemos tener personas que no han tenido en sus manos una cartilla
o libro de señales de tránsito y manejan en nuestras calles, los hay que
teniendo esos conocimientos, son los primeros en estacionarse donde está
prohibido, a menos que piensen que el amarillo del bordillo en los contenes, es
para que su vehículo se vea más bonito.












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